Arnaldo D. Torroja. Esta semana nos hemos encontrado con un acontecimiento algo inusual para una ciudad como Ceuta. Uno de los líderes más relevantes de la masonería europea se ha fijado en nuestro diminuto territorio norteafricano y acompañado de su plana mayor, ha hecho escala en Ceuta. Y lo ha hecho ni más ni menos que recibido con todos los honores por las dos principales autoridades político-gubernamentales de la Ciudad, esto es, por su Alcalde-Presidente Juan Vivas y la Delegada del Gobierno de la Nación en Ceuta, Salvadora Mateos.

La visita podría haberse encuadrado dentro de lo estrictamente histórico, folklórico o anecdótico de no haber sido por el empeño y el interés que le han puesto al asunto desde la institución autonómica. Un evento que ha trascendido de lo estrictamente cortés a visita institucional, en la que el Presidente de la Ciudad, se ha visto especialmente cómodo y sonriente en compañía del francés George Serignac, ‘Maestro’ del Gran Oriente Francés. Líder masón, que ha llegado a recibir consideración de autoridad de Estado, algo perfectamente apreciable en la amplia cobertura mediática que durante estos días los medios voceros del gobierno le han dado a tan singular visita.
Pero algunos se preguntarán ¿y que pintan estos masones en Ceuta? El hecho en sí es difuso, pasando de la incógnita a la suposición y de ahí a la conjetura. ¿Se interesa la masonería internacional por sus negocios en Ceuta? ¿por los cambios geoestratégicos que afectan a la región en las tensiones con Marruecos? ¿por el problema migratorio? o ¿solo han venido para interesarse por el destino político incierto de uno de los suyos, darle apoyo y advertir con la presencia del jefe a otros masones de que no tienen intención de cambiar de representante?.
El ansia en la recepción y el interés institucional mostrado apunta a la última de estas cuestiones, con lo que el lector debe sacar las conclusiones a la misma. La plana mayor de la masonería europea de visita en Ceuta, en el momento de mayor debilidad de Vivas y del Partido Popular, sin duda, indica el camino de la respuesta.
«La masonería contra España», no pocas veces este título ha ilustrado publicaciones y estudios sobre la relación de la masonería y nuestra nación. Intrigas políticas, anticlericalismo, crímenes y conspiraciones han caracterizado la acción de sus logias en España e Hispanoamérica. Y Ceuta no podía ser la excepción, «Ceuta es un modelo de los valores masónicos» afirmaba maese Serginac momentos después de estrechar ‘simbólicamente’ la mano de su anfitrión local. Toda una declaración pública de intenciones de quienes precisamente no tienen intención alguna de perder todo lo conseguido por ellos durante estos años en Ceuta.
Y como no, para finalizar este artículo cabría destacar aquello que un prohombre patrio ya manifestara hace algunas décadas y que dado el caso conviene cada cierto tiempo recordar;
“No ha habido en nuestra nación ninguna rebelión ni conato de traición contra la Patria que no se fraguase en las sombras de las logias masónicas”
Alguien dijo una vez que «No hay consejo más leal que aquel que se da desde una nave en peligro». Quedamos avisados…