
EAC. En un nuevo episodio de surrealismo político, el partido Ceuta Ya! planteará al Pleno de la Asamblea una cuestión tan ruidosa como vacía: condenar el “matrimonio” entre el Partido Popular y la “extrema derecha”, en referencia a VOX. Más allá de lo teatral y mediático del titular, lo cierto es que esta iniciativa no solo roza lo absurdo, sino que evidencia el lamentable estado del debate político en Ceuta, donde los problemas reales de los ciudadanos quedan relegados a un segundo plano por juegos ideológicos y obsesiones enfermizas.
Pero el verdadero chiste —y a la vez tragedia— es que el PP y VOX en Ceuta ni siquiera están aliados. Muy al contrario: VOX se ha convertido en la única oposición real al modelo agotado de la política popular, enfrentándose con claridad y determinación a su falta de rumbo. Lejos de pactar, el PP ha adoptado una postura infantil y dañina: rechazar sistemáticamente todas y cada una de las propuestas que presenta VOX, independientemente de su contenido o su beneficio para los ceutíes.
¿El resultado? Propuestas que podrían mejorar la seguridad, reforzar la frontera, ayudar al comercio local o combatir la inmigración ilegal, son despreciadas sin debate. No por ineficaces o inviables, sino simplemente porque vienen de VOX. Esa es la política del resentimiento, del cálculo partidista por encima del interés común.
Y mientras Ceuta Ya! fantasea con bodas ideológicas que solo existen en su imaginación, y el PP juega a mantenerse en una equidistancia que ya nadie se cree, es el ciudadano de a pie quien paga el precio: sin soluciones, sin valentía, sin una Asamblea que ponga a Ceuta por encima de los titulares.
La pregunta que deberíamos hacernos no es si el PP está “casado” con VOX, sino por qué prefiere seguir cediendo a las presiones de la izquierda e islamistas y al señalamiento de la progresía, antes que defender el interés de los ceutíes con firmeza y sin complejos.
Ceuta no necesita más espectáculos. Necesita políticos con coraje. Y hoy, guste o no, con todo en contra, ese coraje solo lo está demostrando VOX.